Notas del Episodio
Su música es imprevisible, atípica, ruidosa, pesada, vibrante, divertidísima. Cuando se te acostumbre la oreja a su ROTTEN MILK no podrás parar de escuchar a Fingerbiter. Tras una semana tristísima este quinteto me dio ayer, en Tarragona Radio, «una mijita de color».